La violencia contra líderes sociales y defensores de derechos humanos sigue siendo una constante en Colombia, situando al país, por tercer año consecutivo, como el más peligroso del mundo para ejercer esta labor. Los recientes asesinatos de líderes en Valle del Cauca y Antioquia evidencian la persistencia de un riesgo que atenta contra la democracia y la construcción de paz. Un informe de la organización Global Witness reveló que Latinoamérica concentra el 82 % de los asesinatos de defensores del mundo, con Colombia a la cabeza, registrando 48 casos en 2024. Esta alarmante cifra se materializa en hechos recientes, como el asesinato de Luis Ernesto Sánchez, un docente de 55 años y líder social de El Cerrito, Valle del Cauca, quien fue atacado a tiros en Cali el 27 de septiembre.
Sánchez era reconocido por impulsar procesos pedagógicos para proteger a jóvenes del reclutamiento forzado.
Su muerte eleva a 150 el número de líderes asesinados en lo que va de 2025, según Indepaz. Otro caso que generó conmoción fue el de Yeimar Gamboa Yepes, un joven de 20 años, candidato al Consejo Municipal de Juventud por el Centro Democrático en Chigorodó, Antioquia. Gamboa fue asesinado dentro de su vivienda el 23 de septiembre. A pesar de que las autoridades locales inicialmente descartaron móviles políticos, su trabajo comunitario con jóvenes en zonas de conflicto lo posicionaba como un referente en su comunidad. Estos crímenes se enmarcan en un contexto de alertas previas, como las emitidas por la Defensoría del Pueblo para Cali y el Valle, que advertían sobre los altos riesgos para líderes y defensores ante la presencia de múltiples estructuras armadas.
En resumenColombia continúa siendo el país más letal para los defensores de derechos humanos, como lo confirma un informe de Global Witness y los recientes asesinatos del líder social Luis Ernesto Sánchez en Cali y el joven candidato Yeimar Gamboa en Antioquia. Estos crímenes evidencian la grave desprotección y el riesgo constante que enfrentan quienes trabajan por la paz y los derechos en los territorios.