La posible desvinculación forzaría al veterano goleador a buscar un nuevo equipo para continuar su carrera. Este escenario plantea un dilema para Junior, que debe equilibrar el respeto y la gratitud hacia una de sus más grandes figuras con la necesidad de conformar una nómina en óptimas condiciones físicas para afrontar los desafíos de 2026, incluida la Copa Libertadores. La decisión final sobre Bacca será un indicativo clave de la dirección que tomará el proyecto deportivo del equipo barranquillero.