Matthäus fue claro al describir el dilema táctico: "cuando Karl juega, Olise o (Luis) Díaz pueden quedar fuera, pero cuando Musiala descansa, juega Gnabry".

Estas declaraciones subrayan que la presencia de Musiala, un jugador que puede desempeñarse tanto en el centro del campo como en las bandas, obliga a una rotación constante y pone en duda la titularidad de jugadores que hasta ahora parecían fijos. La situación es tan relevante que uno de los artículos titula directamente: "¿Musiala, amenaza para Luis Díaz?". Matthäus complementó su análisis señalando que esta abundancia de talento es necesaria en el fútbol moderno para adaptarse a diferentes sistemas, como un 4-2-3-1 o un 4-1-4-1. Para jugadores como Díaz, la recuperación de Musiala significa que la exigencia para mantener un puesto en el equipo titular será máxima durante el resto de la temporada.