Los artículos señalan que las lesiones no permitieron que Durán estuviera en su "máximo nivel", aunque se reconoce que, aun así, tuvo "destacadas actuaciones y goles que contribuyeron a los resultados del cuadro dirigido por José Mourinho".
Esta intermitencia física se convierte en un factor relevante en el contexto del mercado de fichajes de invierno. Uno de los textos informa que el Fenerbahce ha puesto en su radar al también delantero colombiano Mateo Cassierra, del Zenit.
Esta posible transferencia podría interpretarse como una estrategia del club turco para añadir profundidad a su ataque y tener una alternativa fiable ante la propensión a las lesiones de Durán. A pesar de estos contratiempos, el valor de Durán se mantiene alto, siendo catalogado como el segundo jugador más caro de la Superliga de Turquía con una valoración de 32 millones de euros. Sin embargo, su incapacidad para mantenerse en plenitud de condiciones físicas ha sido una narrativa constante a lo largo de la temporada, afectando su continuidad y generando incertidumbre sobre su rol a largo plazo si los problemas persisten.












