Ambos artículos que reportan este hecho coinciden en que Bacca “no fue inscrito este semestre por una lesión”.

Esta situación resalta el impacto que las bajas prolongadas pueden tener en la planificación de un equipo. Junior tuvo que afrontar la fase final del campeonato sin su capitán y uno de sus goleadores históricos, lo que representa una desventaja considerable. La ausencia de un jugador de su jerarquía, experiencia y capacidad de definición obliga al cuerpo técnico a reajustar su esquema ofensivo y a depender de otras figuras para suplir su aporte. Aunque el equipo ha seguido compitiendo, la falta de Bacca en momentos decisivos es una variable importante.

Su situación sirve como recordatorio de los imprevistos que los clubes deben gestionar y del vacío que dejan los líderes cuando se ven obligados a permanecer al margen por problemas físicos de larga duración.