Su reincorporación, tras 68 días de ausencia, le devuelve al técnico Hansi Flick opciones vitales en un equipo que había estado en “modo supervivencia” durante los doce partidos que ambos se perdieron. El retorno de los dos futbolistas fue descrito como una gran noticia para un proyecto que los considera “piezas angulares”.

La larga espera terminó en el partido contra el Atlético de Madrid, donde Flick finalmente pudo volver a alinearlos juntos. La importancia de su vuelta se reflejó no solo en la mejora del juego colectivo, sino también en el marcador, ya que Raphinha anotó el gol del empate parcial en la victoria 3-1.

Por su parte, el estado de Pedri fue confirmado por el propio entrenador, quien declaró con alivio: “Pedri está bien”. Durante su ausencia, el equipo enfrentó “más de un quebradero de cabeza”, especialmente en la Champions League, lo que evidencia la dependencia del club en la creatividad y el desequilibrio que ambos aportan. Su regreso conjunto ofrece a Flick una mayor flexibilidad táctica y profundidad en la plantilla, permitiéndole gestionar mejor los esfuerzos y las rotaciones en un calendario apretado. La reaparición de Pedri en el mediocampo y Raphinha en el ataque es fundamental para las aspiraciones del Barcelona de consolidarse en el liderato de LaLiga y competir en todos los frentes.