Según los reportes, el jugador cayó mal tras rematar, lo que le obligó a abandonar el terreno de juego con evidentes molestias físicas.

Inicialmente, la incertidumbre rodeó su estado, y el técnico Hansi Flick se mostró cauto en sus declaraciones, afirmando: “Pedri está bien y Olmo... veremos”.

Sin embargo, las pruebas posteriores confirmaron las “malas noticias” para el club: una luxación en el hombro izquierdo que lo mantendrá alejado de las canchas por aproximadamente un mes. Esta baja representa un golpe considerable para el Barcelona, que se afianzaba en el liderato de LaLiga. Olmo, quien había sido una figura importante en el ataque, se perderá varios compromisos cruciales mientras el equipo busca mantener su regularidad.

Su capacidad para generar juego y su llegada al área son cualidades que Flick deberá suplir, poniendo a prueba la profundidad de su plantilla en un tramo exigente de la temporada. El jugador, por su parte, expresó en sus redes sociales su determinación para superar este obstáculo, asegurando: “Esto no va a pararme”.

Su ausencia se suma a los desafíos que enfrenta el equipo, que recién recuperaba a otras figuras importantes tras largas ausencias.