Sin embargo, la situación podría ser más compleja.

Medios turcos, como el diario Spor Arena, reportaron que la reacción del colombiano fue presuntamente provocada por insultos del rival hacia su familia. “La situación se descontroló porque Raemaekers habría insultado a la familia de Jhon Durán, lo cual provocó que el colombiano perdiera la cabeza y reaccionara de manera violenta", informó un periodista local. A pesar de esta atenuante no confirmada, la acción le podría acarrear una sanción de hasta tres partidos. El analista Carlos Antonio Vélez defendió al jugador, afirmando que es uno de los mejores delanteros de Colombia y que "hay que recuperarlo, no podemos convertirlo en un desechable", reconociendo su talento pero también sus "excesos de temperamento".