La ausencia de Olmo obliga al cuerpo técnico a reajustar su mediocampo, perdiendo a un jugador que aporta creatividad y llegada.

A pesar del golpe, el futbolista mostró una actitud positiva en sus redes sociales, asegurando: “Esto no va a pararme”. Su baja se produce en un momento en que el Barcelona busca consolidar su liderato en LaLiga y necesita de todas sus piezas clave para afrontar un calendario exigente.

La profundidad de la plantilla será puesta a prueba, y jugadores como Pedri, quien recientemente regresó de una lesión, deberán asumir una mayor responsabilidad en la creación de juego. La gerencia deportiva del club deberá evaluar si es necesario buscar soluciones internas o si la recuperación de Olmo se alinea con los tiempos críticos de la temporada sin afectar los objetivos principales del equipo.