Medina recibió un impacto directo del balón en su cara, un golpe tan fuerte que “no tuvo manera de reaccionar, de inmediato cayó al suelo”.

La situación se tornó dramática, ya que el jugador no respondía, lo que provocó que tanto sus compañeros como los rivales pidieran desesperadamente la entrada de la asistencia médica. Las imágenes de los jugadores de Napoli tomándose la cabeza en señal de preocupación reflejaron la gravedad del momento. Tras casi diez minutos de atención en el terreno de juego, Medina finalmente pudo reincorporarse, mostrando una sonrisa que trajo alivio a todos los presentes. A pesar de su aparente recuperación, y siguiendo los protocolos médicos, se tomó la decisión de sustituirlo al minuto 60 para evitar mayores riesgos.

Afortunadamente, los reportes posteriores indicaron que el jugador se encontraba estable y que el incidente no pasó de ser un gran susto, sin consecuencias graves.

A pesar del resultado adverso para su equipo, la noticia de su buen estado de salud fue lo más importante de la jornada.