El momento fue agridulce. Olmo se convirtió en el héroe parcial del encuentro al marcar el tanto que ponía al Barcelona por delante en el marcador, pero la celebración duró poco. Según los reportes, “al momento de rematar, cayó mal y debió abandonar el terreno de juego por las molestias físicas”.
La imagen del jugador retirándose del campo generó una inmediata inquietud en el banquillo y en las gradas del Camp Nou. La incertidumbre sobre su estado se reflejó en las declaraciones post-partido del técnico Hansi Flick, quien, al ser consultado sobre la condición de sus jugadores, se mostró cauto y se limitó a decir: “Pedri está bien y Olmo... veremos”. Esta respuesta evidencia que el club está a la espera de los resultados de las pruebas médicas para determinar el alcance de la lesión y el tiempo estimado de recuperación. Una baja prolongada de Olmo sería un golpe significativo para el equipo catalán, que valora su polivalencia, capacidad de llegada y visión de juego. Su ausencia obligaría a Flick a reajustar su esquema táctico en un tramo decisivo de la temporada, donde el Barcelona lucha por mantenerse en la cima de LaLiga.












