La ausencia de su máxima figura para los últimos tres partidos de la temporada 2025 agrava la crisis deportiva del club. Los informes médicos fueron claros al dictaminar que el delantero no estaría disponible por varias semanas, descartando su participación en la recta final del torneo. Sin embargo, la situación dio un giro inesperado cuando, pocas horas después de que se anunciara su baja, Neymar apareció en la sesión de entrenamiento del equipo.

Según un artículo, el jugador "desoye a los médicos y entrena con una lesión de menisco", una decisión que ha generado sorpresa y preocupación.

Esta actitud desafiante pone en duda la gestión de su recuperación y genera interrogantes sobre la disciplina del jugador en un momento crítico. Mientras el Santos lucha por evitar el descenso, la actitud de su estrella añade una capa de incertidumbre y polémica a un escenario ya de por sí complejo, dejando en evidencia una aparente desconexión entre el jugador y el cuerpo médico del club.