La suspensión de tres partidos impuesta por la UEFA a Luis Díaz en la Champions League ha generado una fuerte reacción en el Bayern Múnich y en la prensa alemana. La ausencia del colombiano, figura clave del equipo, representa un golpe significativo para las aspiraciones del club en la competición europea. La sanción se originó por una tarjeta roja directa que recibió Díaz tras una dura entrada sobre Achraf Hakimi en la victoria 2-1 contra el Paris Saint-Germain, donde el colombiano había sido la figura con un doblete. La UEFA consideró la acción merecedora de un castigo severo, sorprendiendo al club bávaro que, según su técnico Vincent Kompany, esperaba solo un partido de suspensión. “Todos vimos ese momento y pensamos que merecía un partido.
Pero hubo otras opiniones.
Claro que estamos decepcionados”, declaró el entrenador.
La prensa alemana calificó la decisión como “exagerada” y un “duro golpe”, mientras el club anunció que apelará, aunque con poco optimismo sobre una posible reducción. La ausencia de Díaz se sintió de inmediato en la derrota 3-1 ante el Arsenal, partido que el colombiano se perdió y en el que el equipo bávaro perdió su invicto en la temporada. Los análisis posteriores destacaron que el Bayern extrañó no solo su capacidad ofensiva, sino también su “sacrificio en defensa” y presión alta.
La suspensión lo dejará fuera de los duelos contra Arsenal, Sporting de Lisboa y Royale Union Saint-Gilloise, perdiéndose casi toda la fase de liga restante y confirmando la pérdida de una de sus armas ofensivas más influyentes en un momento crucial.
En resumenLa suspensión de tres partidos a Luis Díaz en la Champions League es un revés importante para el Bayern Múnich, que apelará la decisión aunque con pocas esperanzas. Su ausencia se sintió inmediatamente en la primera derrota de la temporada contra el Arsenal, lo que subraya su rol fundamental tanto en el ataque como en la estructura defensiva del equipo.