La propia jugadora describió sus emociones con gran sinceridad, comparando este llamado con su primera convocatoria. “Muy feliz, con muchas emociones acá en la Selección, nerviosa, para mí es de esas emociones que sentí la primera vez que fue llamada a la Selección”, expresó Vanegas. A pesar del largo periodo de inactividad, que la mantuvo al margen durante casi todo el año, aseguró estar en óptimas condiciones para competir al más alto nivel. “Anímicamente estoy muy bien, físicamente al 100%”, afirmó, demostrando su confianza para afrontar los próximos desafíos, incluido el partido en la altura de La Paz. Su polivalencia, que le permite desempeñarse como defensora central, lateral o incluso volante, ofrece valiosas alternativas tácticas al equipo en un torneo crucial para la clasificación al Mundial de 2027.