La ausencia de Báez es un golpe duro para el técnico Alfredo Arias, ya que el zaguero ha sido una pieza fundamental en la defensa del equipo ‘Tiburón’ durante toda la temporada. Su solidez y liderazgo en la zaga han sido claves para el buen rendimiento del equipo, habiendo disputado los 20 partidos de la liga hasta el momento y aportando incluso un gol. Su baja obliga al cuerpo técnico a reajustar la línea defensiva en un momento en que la competencia es máxima. Con el regreso de Jermein Peña a la convocatoria, el equipo espera poder suplir la ausencia de Báez, pero la pérdida de uno de sus mejores defensores sin duda representa un desafío para mantener la solidez defensiva en el denominado “grupo de la muerte”.