Su retorno coincide con un debate sobre su rol en la Selección Colombia, avivado por declaraciones del referente Teófilo Gutiérrez. La ausencia de Durán se debió a una lesión descrita como producto del estrés, sufrida durante los Play-Offs de la UEFA Champions League, que lo marginó de la competencia y de convocatorias con la Selección. Tras su regreso al equipo turco, el atacante busca recuperar su mejor nivel para asegurar un lugar en la Copa del Mundo de 2026. En este contexto, Teófilo Gutiérrez, una voz autorizada en la delantera colombiana, elogió el talento de Durán, calificándolo como “uno de los mejores ‘nueves’ que tiene Colombia”.
Sin embargo, el experimentado jugador también le envió una advertencia directa sobre su comportamiento, sugiriendo que debe cambiar su actitud para tener una nueva oportunidad con el seleccionador Néstor Lorenzo.
“Ese ‘pelao’ ya sabe que no puede ‘dar más papaya’, pero es un gran jugador.
Juega en Europa, hay que meterle dos trancazos y ya, ja.
Es su personalidad, ya dijo que se cree el mejor del mundo, capaz otros no lo dicen”, sentenció Gutiérrez.
Estas declaraciones ponen de manifiesto la dualidad que rodea a Durán: un talento innegable con un gran potencial, pero cuya actitud y presuntos problemas internos en el combinado nacional podrían ser un obstáculo en su carrera. Ahora, con el Mundial en el horizonte, Durán no solo deberá demostrar su recuperación física, sino también la madurez necesaria para consolidarse como una pieza clave en el ataque de la Selección Colombia.













