El técnico Vincent Kompany expresó su sorpresa y decepción: “Todos vimos ese momento y pensamos que merecía un partido.

Pero hubo otras opiniones.

Claro que estamos decepcionados”.

La directiva del club bávaro ha respaldado esta postura.

El director ejecutivo, Jan-Christian Dreesen, confirmó que solicitaron la justificación por escrito del veredicto para preparar el recurso de apelación, aunque reconoció que este tipo de procesos “solo prospera en casos excepcionales”. Dreesen argumentó que, si bien fue una falta grave, “no fue un acto de violencia, ni estaba dirigida al árbitro, ni hubo ninguna otra infracción después de la falta”. La prensa alemana también reaccionó con sorpresa, calificando la decisión de “ejemplar pero dura” y señalando que la UEFA tradicionalmente trata al club con crueldad. De mantenerse, la sanción dejaría a Díaz fuera de los duelos contra Arsenal, Sporting Lisboa y Union Saint-Gilloise, una baja sensible para el esquema ofensivo del Bayern en la fase crucial del torneo.