La veloz recuperación de Jorge Carrascal, tras una lesión en las costillas que inicialmente generó gran preocupación, representa un alivio significativo para Flamengo de cara a la final de la Copa Libertadores. Su regreso a las canchas antes de lo previsto también mantiene intactas sus posibilidades de ser convocado por la Selección Colombia para los amistosos de noviembre. Las alarmas se encendieron el pasado 1 de noviembre, cuando Carrascal se retiró del partido contra Sport Recife al minuto 21 con “lágrimas en sus ojos y evidentes muestras de dolor en una de sus costillas”. El primer parte médico, aunque descartó una fractura, confirmó un “edema óseo en la zona de las costillas”, una lesión que, según la prensa brasileña, podría dejarlo fuera de las canchas entre tres y seis semanas. Esta situación ponía en serio riesgo su participación en la final de la Copa Libertadores, programada para el 29 de noviembre, y su llamado a la ‘Tricolor’.
Sin embargo, la evolución del cartagenero fue sorprendentemente rápida.
Contrario a los pronósticos iniciales que sugerían una baja de al menos dos partidos, Flamengo lo incluyó en la convocatoria para el duelo contra São Paulo apenas cuatro días después de la lesión.
En dicho encuentro, no solo fue titular, sino que disputó 70 minutos, demostrando estar en plenitud de condiciones y disipando cualquier duda sobre su estado físico. Su inesperada reaparición fue una noticia celebrada tanto en Brasil como en Colombia, ya que asegura que Filipe Luís podrá contar con una de sus piezas clave para el partido más importante del año y que Néstor Lorenzo lo mantiene como una opción elegible para los próximos compromisos del combinado nacional.
En resumenLa recuperación de Jorge Carrascal, más rápida de lo esperado, es una excelente noticia. Su regreso a la titularidad con Flamengo demuestra que la lesión de costilla fue superada, asegurando su presencia en la final de la Libertadores y manteniéndolo como una opción viable para la Selección Colombia.