Inicialmente sancionada con tarjeta amarilla, la intervención del VAR derivó en una tarjeta roja directa para el colombiano. La acción dejó a Hakimi visiblemente afectado; salió del campo entre lágrimas y posteriormente se le vio utilizando muletas, lo que encendió las alarmas en el PSG y en la selección de Marruecos. Los reportes iniciales sugieren una posible lesión en los ligamentos del tobillo, con una incapacidad estimada de seis a ocho semanas, lo que podría dejarlo fuera de la Copa Africana de Naciones.

Tras el partido, Díaz expresó su pesar en redes sociales, deseándole a Hakimi "un rápido regreso al campo".

La jugada generó un amplio debate, pero tanto compañeros como rivales defendieron la integridad del colombiano.

El técnico del Bayern, Vincent Kompany, declaró: "No creo que Díaz le haya lesionado a propósito, es una pena por Hakimi, pero era un partido de una gran intensidad". En la misma línea, Marquinhos, del PSG, comentó que "Luis Díaz no es un chico maloso". El entrenador del equipo parisino, Luis Enrique, calificó el hecho como parte del fútbol: "Es un deporte de contacto.

Es una lástima".

Como consecuencia, Díaz se perderá al menos dos partidos cruciales de Champions League contra Arsenal y Sporting de Lisboa.