La joven estrella del FC Barcelona, Lamine Yamal, está lidiando con una pubalgia que ha afectado su rendimiento en partidos clave, como el reciente Clásico contra el Real Madrid. Aunque el jugador sigue compitiendo, las molestias físicas son evidentes y el cuerpo técnico maneja su situación con cautela. El entrenador Hansi Flick confirmó la situación en rueda de prensa, señalando que la comunicación con el jugador es fundamental para gestionar su condición. “Lamine nota alguna molestia y algo de dolor algunos días, pero está evolucionando bien”, explicó el técnico, añadiendo: “Los dos somos muy sinceros el uno con el otro y es como funciona.
Yo siempre lo voy a proteger y apoyar”.
A pesar de la evolución positiva, la lesión es descrita como un “dolor invalidante” que, según el médico especialista Pedro Luis Ripoll, “resta al jugador prácticamente el 50 por ciento de la capacidad de desplazamiento y de shut”.
Esto explicaría por qué en el Clásico se vio a un Yamal con dificultades para desplazarse, sin apenas rematar a puerta y estirando continuamente.
La pubalgia es una lesión compleja que en el pasado afectó a figuras como Juan Guillermo Cuadrado, quien en 2017 requirió una intervención quirúrgica para superarla. Aunque para Yamal se podría optar por un manejo más conservador debido a su juventud, la situación genera un debate sobre si debería jugar en estas condiciones, especialmente en partidos de alta exigencia. La decisión de alinearlo a pesar del dolor evidencia la dependencia del equipo en su talento, pero también los riesgos de agravar la lesión.
En resumenLamine Yamal, del FC Barcelona, sufre de una pubalgia que limita notablemente su rendimiento, restándole hasta un 50% de su capacidad en la cancha. A pesar de que el técnico Hansi Flick asegura que está evolucionando bien, la lesión es un “dolor invalidante” que genera preocupación sobre su manejo y el riesgo de agravarla en partidos de alta intensidad.