Los primeros exámenes confirmaron un “edema óseo en la zona de las costillas, sin fractura”, un diagnóstico que, si bien descartó lo peor, abrió un mar de incertidumbre sobre su tiempo de baja. La lesión llega en el mejor momento del cartagenero, quien se había consolidado como figura clave para el técnico Filipe Luís, al punto de ser considerado “fundamental” para la final continental del 29 de noviembre contra Palmeiras.
Su ausencia sería un golpe devastador para las aspiraciones del ‘Mengão’.
La situación también impacta directamente a la Selección Colombia, donde Néstor Lorenzo lo tiene como un convocado habitual.
Su participación en los amistosos de noviembre contra Nueva Zelanda y Australia está seriamente comprometida.
La confusión aumenta con los reportes contradictorios sobre su recuperación.
Mientras algunas fuentes periodísticas señalan que podría estar fuera entre tres y seis meses, perdiéndose el resto del año, otras, citando fuentes internas del club, ofrecen una versión más optimista. La periodista Mónica Alves indicó que “internamente, el diagnóstico es claro y sencillo: no hay lesión grave” y que lo que escuchó de alguien en el club fue “Nada del otro mundo”, sugiriendo que podría perderse solo uno o dos partidos.
Esta disparidad de versiones mantiene en vilo tanto a la afición de Flamengo como al cuerpo técnico de la selección.













