Esta baja prolongada, sumada a la ausencia de la histórica goleadora Catalina Usme por decisión técnica, obliga a Marsiglia a acelerar el proceso de recambio en la delantera. La situación abre una oportunidad para jugadoras más jóvenes y con características diferentes, forzando al cuerpo técnico a probar nuevas variantes ofensivas y a encontrar soluciones para suplir la potencia y capacidad goleadora de una de sus principales figuras en el fútbol europeo.