El caso de Néiser Villarreal ha escalado a un conflicto abierto entre el jugador y Millonarios FC, luego de que el delantero no se presentara a los entrenamientos tras su destacada participación en el Mundial Sub-20. La situación ha llevado al club a iniciar un proceso administrativo y podría derivar en una severa sanción de la FIFA para el futbolista. Tras finalizar su participación en el Mundial de Chile, donde fue uno de los goleadores del torneo, Villarreal debía reintegrarse a la disciplina de Millonarios, club con el que tiene contrato vigente hasta finales de noviembre de 2025. Sin embargo, el atacante se ausentó de las prácticas de manera injustificada, un acto que el club considera una falta grave. En respuesta, Millonarios emitió un comunicado oficial informando que “inició el proceso administrativo correspondiente”.
La situación ha generado múltiples reacciones.
El capitán del equipo, David Mackalister Silva, fue contundente al afirmar que el jugador “ya prácticamente tiene la cabeza en otro lado”, en referencia al precontrato que Villarreal firmó con el Cruzeiro de Brasil. En contraste, el técnico de la Selección Sub-20, César Torres, defendió al delantero, argumentando que hubo una falla de comunicación y que Millonarios “no lo cuidó” adecuadamente durante una lesión previa.
La controversia podría tener serias consecuencias para Villarreal.
Según el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, su ausencia podría ser considerada una ruptura de contrato sin causa justificada, lo que acarrearía una sanción deportiva que podría ir de cuatro a seis meses de inactividad. El club brasileño también podría enfrentar sanciones si se comprueba que indujo al jugador a incumplir su vínculo.
En resumenLa negativa de Néiser Villarreal a entrenar con Millonarios ha desatado un grave conflicto, con el club iniciando acciones administrativas y la amenaza de sanciones de la FIFA. El caso expone profundas divisiones, con declaraciones cruzadas entre el club, el seleccionador juvenil y los capitanes del equipo, evidenciando una compleja situación que pone en riesgo el futuro inmediato del jugador y refleja una gestión deficiente por ambas partes.