La situación ha generado múltiples reacciones.

El capitán del equipo, David Mackalister Silva, fue contundente al afirmar que el jugador “ya prácticamente tiene la cabeza en otro lado”, en referencia al precontrato que Villarreal firmó con el Cruzeiro de Brasil. En contraste, el técnico de la Selección Sub-20, César Torres, defendió al delantero, argumentando que hubo una falla de comunicación y que Millonarios “no lo cuidó” adecuadamente durante una lesión previa.

La controversia podría tener serias consecuencias para Villarreal.

Según el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, su ausencia podría ser considerada una ruptura de contrato sin causa justificada, lo que acarrearía una sanción deportiva que podría ir de cuatro a seis meses de inactividad. El club brasileño también podría enfrentar sanciones si se comprueba que indujo al jugador a incumplir su vínculo.