La lesión que lo mantuvo al margen fue identificada como una “inflamación ósea” en la tibia, comúnmente conocida como fractura por estrés, una dolencia que requiere un manejo cuidadoso para evitar recaídas.

Esta situación ha alimentado un debate en los medios turcos, donde ha enfrentado críticas por su limitado rendimiento desde su llegada a préstamo. Ante esto, la dirigencia del club ha salido en su defensa, pidiendo paciencia y desmintiendo rumores sobre un descontento. No obstante, las especulaciones sobre su futuro persisten, con informes que sugieren que su alto salario y sus recurrentes problemas físicos podrían llevar al Fenerbahçe a no ejercer la opción de compra e incluso a buscar su salida anticipada en el mercado de invierno. Su prolongada ausencia no solo ha afectado su valoración en el mercado, sino que también lo dejó fuera de convocatorias de la Selección Colombia, donde se espera que recupere su nivel para ser una opción de cara al Mundial 2026.