La joven promesa del fútbol colombiano, Néiser Villarreal, ha vuelto a ser protagonista de un episodio de indisciplina en Millonarios, club con el que tiene contrato vigente pero del cual saldrá libre en diciembre hacia el Cruzeiro de Brasil. Su comportamiento ha generado una crisis interna y la apertura de un proceso administrativo en su contra. Tras su destacada participación en el Mundial Sub-20, donde fue uno de los goleadores, se esperaba que Villarreal se reincorporara a los entrenamientos de Millonarios junto a su compañero de selección, Carlos Sarabia. Sin embargo, el delantero no se presentó a las prácticas del lunes 20 ni del martes 21 de octubre, sin ofrecer una justificación. Esta ausencia no es un hecho aislado; el jugador ya había protagonizado un incidente similar tras el Sudamericano Sub-20, ocasión en la que el club lo perdonó y reintegró sin sanción. En esta oportunidad, la reiteración de la falta ha sido considerada como grave por la directiva, que decidió iniciar un proceso administrativo por incumplimiento de contrato. La situación ha generado malestar en el vestuario y en la hinchada.
El capitán del equipo, David Mackalister Silva, se refirió al tema con preocupación: "Con Neyser es un tema complicado.
Su estadía en Millonarios es difícil.
No pudimos disfrutar de todo lo que él podía aportar.
Ya prácticamente tiene la cabeza en otro lado".
Estas declaraciones reflejan la tensión que rodea al jugador, quien ya había sido apartado a entrenar con las categorías inferiores como castigo por posar con una camiseta del América de Cali.
La decisión del técnico Hernán Torres fue inmediata, dejándolo fuera de la convocatoria para el partido contra Atlético Bucaramanga.
En resumenLos repetidos actos de indisciplina de Néiser Villarreal, al no presentarse a los entrenamientos, han llevado a Millonarios a iniciar un proceso administrativo en su contra. Este comportamiento ha creado un ambiente tenso y ha marginado al jugador del primer equipo, a pocos meses de su partida definitiva al fútbol brasileño.