James Rodríguez, figura y capitán del Club León, atraviesa un momento complejo marcado por una leve molestia física tras su participación con la Selección Colombia y la profunda crisis de resultados que afecta a su equipo en la Liga MX. Tras la fecha FIFA de octubre, el técnico del León, Ignacio Ambriz, confirmó que el cucuteño regresó "con una pequeña molestia" y que se sentía "un poco cargado de los isquiotibiales". A pesar de ello, el entrenador calificó la situación como "normal, nada de gravedad" y se mostró optimista en poder contar con él para el crucial duelo del fin de semana contra Atlas, tras un adecuado trabajo regenerativo. Esta preocupación física, aunque menor, se suma a un panorama deportivo desolador para el equipo.
El Club León acumula seis partidos consecutivos sin conocer la victoria, con tres derrotas al hilo, lo que ha complicado seriamente sus aspiraciones de clasificar a los playoffs. En este contexto, la presión sobre James Rodríguez ha aumentado considerablemente, ya que como líder del equipo, se espera que sea el catalizador de una reacción. Su rendimiento individual no ha sido sobresaliente, con 5 goles y 8 asistencias en 30 partidos, pero la responsabilidad de guiar al equipo recae sobre sus hombros. La mala racha del club ha alimentado las especulaciones sobre su futuro.
Según la prensa mexicana, como el diario Récord, es poco probable que James renueve su contrato que vence el 31 de diciembre de 2025. Se barajan como posibles destinos la MLS de Estados Unidos u otro equipo de mayor poder en la Liga MX, como América o Monterrey, que podrían asumir su elevado salario de aproximadamente 5 millones de dólares anuales.
En resumenLa leve sobrecarga muscular de James Rodríguez es una preocupación menor comparada con la crisis deportiva del Club León. El bajo rendimiento del equipo no solo aumenta la presión sobre el colombiano como su máxima figura, sino que también intensifica los rumores sobre su posible salida de México al finalizar su contrato.