El técnico del club, Domenico Tedesco, ha señalado que esta condición se agravó porque equipos anteriores no le concedieron el reposo necesario, forzándolo a jugar con dolor.
A pesar de la frustración por su inactividad, el Fenerbahce ha adoptado una postura cautelosa.
El presidente del club, Sadettin Saran, salió en defensa del jugador, desmintiendo informes negativos sobre su estado: "Algunos informes son falsos.
Vi su resonancia magnética con mis propios ojos.
Volverá al campo en unas semanas.
No lo hemos perdido".
Recientemente, Durán ha dado pasos positivos en su recuperación, reintegrándose parcialmente a los entrenamientos grupales y realizando trabajos individuales en el césped, lo que alimenta la esperanza de un regreso a las canchas para la primera semana de noviembre o para el duelo de Europa League contra el Stuttgart el 23 de octubre. Sin embargo, su futuro sigue siendo tema de debate en la prensa turca. Medios como Fanatik informan que su alto salario, sumado a sus constantes problemas físicos, ha generado descontento en la directiva, que podría optar por no ejercer la opción de compra y buscar un nuevo delantero en el mercado de invierno. La continuidad de Durán dependerá en gran medida de su capacidad para mantenerse sano y rendir al nivel esperado una vez que regrese a la competencia.













