En esta línea, se critica la 'tibieza' o el silencio de algunos gobiernos, calificándolos como 'actos de complicidad'. Otro texto destaca específicamente el rol de ciertos gobiernos latinoamericanos que 'le han plantado cara al imperio en decadencia'.

Se menciona a 'la Colombia de Gustavo Petro' como 'la voz más fuerte contra el genocidio en Gaza', situando esta postura como una muestra de dignidad y resistencia frente a la hegemonía estadounidense. De esta manera, el conflicto en Gaza trasciende su contexto regional para convertirse en un punto de referencia en el debate geopolítico global, siendo utilizado por voces del Sur Global para cuestionar el orden mundial vigente y la aplicación del derecho internacional. La crisis humanitaria y las acciones militares en la Franja son, por tanto, interpretadas no como un evento aislado, sino como una manifestación de un sistema de poder global que, según estos análisis, requiere una profunda reconfiguración.