La situación en Gaza ha provocado fuertes reacciones en el escenario internacional, particularmente en América Latina, donde líderes y analistas han enmarcado el conflicto como un 'genocidio'. Estas denuncias se presentan en un contexto más amplio de crítica a lo que se describe como la inacción de la comunidad internacional y el 'atropello imperial'. El conflicto en Gaza es presentado como un ejemplo paradigmático de la caducidad del sistema de instituciones internacionales impuesto por Occidente tras la Segunda Guerra Mundial. Un artículo de análisis sostiene que 'nada se hizo frente al genocidio en Gaza', argumentando que discursos sobre democracia y derechos humanos son utilizados selectivamente según los intereses del imperialismo.
En esta línea, se critica la 'tibieza' o el silencio de algunos gobiernos, calificándolos como 'actos de complicidad'. Otro texto destaca específicamente el rol de ciertos gobiernos latinoamericanos que 'le han plantado cara al imperio en decadencia'.
Se menciona a 'la Colombia de Gustavo Petro' como 'la voz más fuerte contra el genocidio en Gaza', situando esta postura como una muestra de dignidad y resistencia frente a la hegemonía estadounidense. De esta manera, el conflicto en Gaza trasciende su contexto regional para convertirse en un punto de referencia en el debate geopolítico global, siendo utilizado por voces del Sur Global para cuestionar el orden mundial vigente y la aplicación del derecho internacional. La crisis humanitaria y las acciones militares en la Franja son, por tanto, interpretadas no como un evento aislado, sino como una manifestación de un sistema de poder global que, según estos análisis, requiere una profunda reconfiguración.
En resumenLa crisis en Gaza es utilizada por actores en América Latina como un símbolo de las fallas del orden internacional y del 'doble rasero' de las potencias occidentales. Las acusaciones de genocidio, especialmente desde gobiernos como el de Colombia, reflejan un posicionamiento geopolítico que busca desafiar la hegemonía estadounidense y abogar por un sistema multipolar.