El anuncio del ministro Katz, realizado el 23 de diciembre desde la ocupada Cisjordania, sugiere una estrategia a largo plazo que mantendría una presencia militar israelí indefinida en Gaza. Según los informes, el ministro informó sobre planes para establecer una unidad militar Nahal, un tipo de cuerpo que históricamente ha combinado el servicio militar con la creación de asentamientos agrícolas, lo que ha sido interpretado por muchos como un primer paso hacia la facilitación de la expansión de colonos israelíes en el territorio palestino. La repercusión de estas declaraciones fue tal que el propio ministerio tuvo que emitir una aclaración, matizando que los planes se habían pronunciado "únicamente en un contexto de seguridad".

Sin embargo, la ambigüedad de la rectificación no ha logrado disipar las preocupaciones sobre las verdaderas intenciones del gobierno israelí. La postura de Katz evidencia las profundas divisiones dentro del ejecutivo de Netanyahu y complica los esfuerzos diplomáticos liderados por Washington, que buscan una solución negociada y una eventual retirada. La insistencia en una presencia militar permanente es vista por los palestinos y parte de la comunidad internacional como un movimiento para consolidar la ocupación y hacer inviable la creación de un Estado palestino soberano, lo que aleja aún más la posibilidad de una paz duradera en la región.