La tensión en Cisjordania ha escalado significativamente, con la aprobación de nuevos asentamientos israelíes y un aumento de los enfrentamientos y ataques. Estos eventos complican aún más el panorama regional y reflejan la expansión del conflicto más allá de Gaza. El gobierno de Netanyahu ha intensificado su política de asentamientos, aprobando la construcción de 19 nuevas colonias en Cisjordania. Esta medida, impulsada por la presión de la derecha religiosa extremista, es vista por los palestinos y gran parte de la comunidad internacional como una anexión de facto del territorio y un grave obstáculo para la paz. La aprobación de estos asentamientos ha coincidido con un aumento de la violencia en la zona. Se han registrado varios enfrentamientos en la ciudad de Yenín, un conocido foco de resistencia palestina. Además, la violencia también se ha manifestado en ataques individuales.
Un palestino de Cisjordania llevó a cabo un ataque en Beit Shean, en el norte de Israel, donde apuñaló a una mujer de 19 años y atropelló a un hombre de 68, causando la muerte de ambos. La policía israelí calificó el hecho como un "ataque terrorista".
Este ciclo de expansión de asentamientos, operaciones militares y ataques refleja un deterioro general de la seguridad en Cisjordania, que se suma al drama humanitario que, según el vicario del Patriarcado Latino de Jerusalén, también se vive en este territorio, con miedo y desempleo generalizados.
En resumenCisjordania experimenta una peligrosa escalada de violencia, alimentada por la expansión de asentamientos israelíes y una creciente resistencia palestina, lo que amenaza con abrir un nuevo frente en el ya complejo conflicto regional.