Un palestino de Cisjordania llevó a cabo un ataque en Beit Shean, en el norte de Israel, donde apuñaló a una mujer de 19 años y atropelló a un hombre de 68, causando la muerte de ambos. La policía israelí calificó el hecho como un "ataque terrorista".

Este ciclo de expansión de asentamientos, operaciones militares y ataques refleja un deterioro general de la seguridad en Cisjordania, que se suma al drama humanitario que, según el vicario del Patriarcado Latino de Jerusalén, también se vive en este territorio, con miedo y desempleo generalizados.