La mediación internacional, con la participación de Estados Unidos, Egipto, Qatar y Turquía, busca consolidar la desescalada y discutir el futuro gobierno del enclave palestino. Las conversaciones, descritas como un esfuerzo para avanzar en la "segunda fase del plan de desescalada", han sido confirmadas por actores clave.
Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente, se reunió con delegaciones de Egipto, Qatar y Turquía para impulsar el proceso.
Un elemento central de estas negociaciones es la discusión sobre la gobernanza post-conflicto, con un enfoque en la necesidad de establecer un gobierno "bajo una autoridad gazatí unificada". Esta noción sugiere un intento por parte de los mediadores de encontrar una solución política sostenible que vaya más allá de un simple cese de hostilidades, posiblemente buscando una alternativa a las estructuras de poder existentes. La fragilidad del alto el fuego actual añade urgencia a estos diálogos, ya que cualquier avance humanitario o signo de normalidad en la Franja depende directamente del éxito de estas negociaciones para evitar una reanudación de la guerra a gran escala. El involucramiento de potencias regionales junto a Estados Unidos indica la complejidad y la importancia estratégica de alcanzar un acuerdo duradero.











