Dos meses después de la entrada en vigor del alto el fuego, la UNRWA subraya su papel indispensable en la futura transición política de Gaza, en medio de una grave emergencia humanitaria. La agencia insiste en la necesidad de una solución política duradera para la Franja. La directora de Comunicaciones de la UNRWA ha destacado que la agencia desempeña un “papel crucial en la transición política de Gaza”, yendo más allá de su mandato puramente humanitario. Creada en 1949, la UNRWA no solo proporciona servicios esenciales como educación y salud a millones de refugiados palestinos, sino que también representa una infraestructura civil y administrativa fundamental en un territorio con instituciones debilitadas. En cualquier escenario post-conflicto, la red de escuelas, clínicas y centros de distribución de la UNRWA sería vital para estabilizar la región y sentar las bases para una nueva gobernanza.
La agencia se posiciona como un actor estabilizador y un puente necesario hacia una solución política sostenible.
Sin embargo, este papel se ve amenazado por la campaña de desprestigio y las acciones directas de Israel, como el asalto a su sede en Jerusalén, que buscan limitar su influencia y operaciones. La supervivencia y el fortalecimiento de la UNRWA son, por tanto, elementos centrales en el debate sobre “qué sigue para Gaza”, ya que su colapso agravaría la catástrofe humanitaria y dejaría un vacío de poder difícil de llenar.
En resumenLa UNRWA se posiciona como un actor fundamental para la estabilización y transición política de Gaza, más allá de su rol humanitario. Sin embargo, su capacidad para desempeñar este papel se ve amenazada por las crecientes tensiones con Israel y los ataques directos a sus instalaciones, lo que pone en riesgo el futuro de la Franja.