Como parte de este compromiso, también se confirmó el envío de ayuda humanitaria a Gaza. El anuncio de una colaboración entre China y Francia para buscar "una solución completa" en Medio Oriente marca una intervención diplomática significativa por parte de dos potencias mundiales con asientos permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU. Esta iniciativa sugiere un creciente consenso internacional sobre la necesidad de abordar las causas estructurales del conflicto palestino-israelí, más allá de la gestión de crisis inmediatas. La participación de China es particularmente notable, ya que refleja su creciente ambición de desempeñar un papel más activo como mediador en la geopolítica global, extendiendo su influencia más allá de sus intereses económicos tradicionales. Para Francia, esta cooperación representa una oportunidad para revitalizar el papel de Europa en la diplomacia de Medio Oriente, buscando alianzas estratégicas para promover una solución basada en el derecho internacional. El compromiso de enviar ayuda a Gaza es un componente práctico e inmediato de esta iniciativa, que busca aliviar la grave crisis humanitaria en la Franja mientras se trabaja en una estrategia a largo plazo. Aunque los detalles de la "solución completa" no se especifican, la colaboración entre un actor occidental clave y una potencia oriental emergente podría crear una nueva dinámica en los esfuerzos de paz, potencialmente contrapesando la influencia tradicional de Estados Unidos en la región y abriendo nuevas vías para el diálogo.