La tregua, parte de un plan de paz más amplio auspiciado por Estados Unidos, ha sido sistemáticamente vulnerada. Según el gobierno de la Franja de Gaza, en los 44 días transcurridos desde su implementación, Israel ha cometido 497 violaciones, que incluyen 142 tiroteos contra civiles, 21 incursiones militares, 228 bombardeos y 100 demoliciones de viviendas. Estos actos han resultado en la muerte de 342 civiles y han dejado 875 heridos. La oficina política de Hamás declaró: “Condenamos en los términos más enérgicos las continuas y graves violaciones sistemáticas del acuerdo de alto el fuego por parte de las autoridades de ocupación israelíes”. Por su parte, Israel justifica sus acciones como respuestas a provocaciones de Hamás.

La oficina del primer ministro israelí afirmó que recientes ataques, en los que se eliminó a “cinco combatientes de alto rango de Hamás”, fueron una represalia después de que un supuesto combatiente cruzara la “línea amarilla” y atacara a soldados israelíes. Los informes describen una violencia constante, con ataques aéreos israelíes que en un solo día dejaron 27 muertos y otros incidentes que causaron más víctimas mortales, lo que demuestra que la tregua es más teórica que práctica.

Ante esta escalada, Hamás ha exhortado a los mediadores —Estados Unidos, Egipto y Catar— a “intervenir urgentemente y presionar para detener estas violaciones de inmediato”.