ha demostrado con Bitcoin.

BitMine aprovechó la presión vendedora de fin de año para adquirir 32.938 ETH adicionales, según Tom Lee de Fundstrat. Poco después, la compañía dio un paso más allá al depositar casi 219 millones de dólares en ETH en el contrato de *staking* *proof-of-stake* de Ethereum, comenzando así a generar rendimientos pasivos sobre sus tenencias. Esta movida la alinea con otras grandes empresas tenedoras de Ethereum que también buscan capitalizar las recompensas del *staking*. Para financiar su crecimiento y futuras adquisiciones, el presidente de BitMine, Michael Lee, propuso aumentar las acciones autorizadas de la empresa a 50.000 millones. Según Lee, tener acciones listas para emitir permitiría a la compañía "recaudar capital estratégicamente" cuando surjan oportunidades.

Esta estrategia dual de acumulación y generación de rendimiento a través del *staking* posiciona a BitMine como un actor institucional clave en el ecosistema de Ethereum, demostrando que la confianza en las principales *altcoins* va más allá de la simple tenencia de activos.