En contraste, otros criptoactivos mostraron una resiliencia notable.

Los ETF de XRP al contado mantuvieron una racha de 29 días consecutivos de entradas, atrayendo capital constante incluso durante las turbulencias de diciembre. De manera similar, los ETF de Solana, lanzados en el cuarto trimestre de 2025, tuvieron un debut exitoso con una fuerte demanda inicial, aunque su ritmo se moderó hacia el final del año. Esta divergencia en los flujos de capital sugiere una mayor sofisticación y selectividad por parte de los inversores institucionales, que están diversificando sus carteras más allá de Bitcoin y Ether.