El plan consiste en distribuir un criptotoken por cada acción que posean los inversionistas.
La compañía ha especificado que estos tokens no representarán acciones adicionales ni otorgarán derechos de propiedad o de voto en Trump Media. En cambio, su propósito parece estar orientado a crear un sistema de recompensas o un activo coleccionable vinculado a la marca. Este anuncio se suma a la creciente lista de criptoactivos vinculados de alguna manera al expresidente Donald Trump, lo que refleja un interés por capitalizar la intersección entre la política, los medios de comunicación y la tecnología blockchain. La medida podría interpretarse como un intento de fomentar la lealtad entre sus accionistas y usuarios, ofreciéndoles un activo digital exclusivo. Sin embargo, la falta de una utilidad definida o de una representación de valor tangible plantea interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo del token y su posible recepción en el mercado. La decisión de Trump Media subraya una tendencia más amplia en la que empresas no nativas del ecosistema cripto exploran la tokenización como una herramienta de marketing y fidelización de clientes, aunque el éxito de estas iniciativas dependerá de la creación de un valor real para los tenedores de los tokens.









