Un estudio de CoinGecko reveló que las criptomonedas de privacidad, junto con los RWA (activos del mundo real), superaron a los principales activos digitales en 2025. Este resurgimiento de la narrativa de la privacidad se produce en un momento en que los desarrolladores se inclinan por diseños que garantizan la confidencialidad sin dejar de satisfacer a los reguladores. La empresa de tesorería de activos digitales Cypherpunk, respaldada por Winklevoss Capital, demostró esta tendencia al anunciar la compra de 29 millones de dólares en Zcash, con el objetivo de capturar el 5% de la oferta total de esta criptomoneda. El optimismo en torno a Zcash también fue respaldado por figuras influyentes como Arthur Hayes, quien sugirió que la liquidez de la Reserva Federal y las rupturas técnicas alcistas podrían llevar el precio de ZEC a un "primer stop" en 1.000 dólares. Este renovado interés contrasta con el desempeño de otros sectores como la inteligencia artificial, los juegos y DePIN, que lideraron las pérdidas durante el mismo período. El buen desempeño de las monedas de privacidad indica un cambio en las preferencias del mercado, donde la utilidad y las características específicas, como la confidencialidad de las transacciones, están ganando terreno frente a la especulación pura que caracterizó ciclos anteriores.