La empresa de inteligencia de negocios Strategy Inc. finalizó 2025 con una agresiva estrategia de acumulación de Bitcoin, consolidando su posición como el mayor tenedor corporativo del criptoactivo. Esta postura hiperoptimista, liderada por Michael Saylor, se mantiene firme a pesar de la volatilidad del mercado y las crecientes dudas sobre la sostenibilidad de su modelo. Strategy cerró el año 2025 con un total de 672.497 BTC en su tesorería, tras una serie de compras constantes que demostraron su convicción en el activo digital. Solo en diciembre, la compañía adquirió más de 22.000 BTC, culminando un año de acumulación activa incluso durante las caídas del mercado. El modelo de la empresa, descrito como "primero Bitcoin", consiste en utilizar los mercados de capitales y sus propias reservas para financiar las compras, convirtiendo la dilución de acciones y los costos de financiamiento en un motor de adquisición recurrente. Esta táctica ha posicionado a Strategy en el centro de los debates sobre la adopción institucional de las criptomonedas.
Sin embargo, este enfoque no está exento de riesgos.
Analistas advierten que la alta dependencia de la deuda y la volatilidad inherente de Bitcoin podrían poner a prueba la resiliencia del modelo en 2026. La caída del precio de BTC a finales de 2025 ya ha afectado el patrimonio neto de Saylor, en contraste con otros multimillonarios del sector. A pesar de las críticas y de un sentimiento de mercado que algunos describen como "aversión a Saylor", la cúpula de la empresa se mantiene firme. El CEO de Strategy, Phong Le, recomendó a los inversionistas ser "bastante metódicos y matemáticos" en lugar de centrarse en factores de corto plazo, reflejando la visión a largo plazo que impulsa su estrategia de tesorería.
En resumenLa inquebrantable estrategia de Strategy de acumular Bitcoin la ha consolidado como un actor clave en la adopción institucional, finalizando 2025 con más de 672.000 BTC. Aunque su modelo de adquisición financiada con deuda es innovador, enfrenta serios desafíos de sostenibilidad y escepticismo del mercado de cara a 2026, dependiendo crucialmente de la recuperación del precio de Bitcoin.