UU., crédito privado y oro.

Un ejemplo clave de la viabilidad de este modelo fue el fondo monetario tokenizado BUIDL de BlackRock, que distribuyó con éxito 100 millones de dólares en rendimientos de bonos del Tesoro directamente en la 'blockchain', probando la eficiencia de la infraestructura financiera basada en esta tecnología. La tendencia también se extendió a otros activos, como las acciones tokenizadas, cuyo mercado alcanzó una capitalización de 1.200 millones de dólares, y las materias primas, que se acercaron a los 4.000 millones de dólares. La iniciativa de la DTCC (Depository Trust & Clearing Corporation) para llevar los bonos del Tesoro a la 'blockchain' subraya aún más el impulso institucional. Mirando hacia 2026, los expertos esperan que la adopción de RWA sea impulsada principalmente por las economías de mercados emergentes, que carecen de una infraestructura financiera consolidada y pueden beneficiarse directamente de la eficiencia y accesibilidad de los activos tokenizados.