UU. tokenizados experimentó un crecimiento exponencial, multiplicándose por 50 desde 2024 hasta alcanzar los US$7.000 millones, convirtiéndose en un motor clave del rendimiento institucional on-chain. Este impulso se vio reforzado por iniciativas como la de la DTCC (Depository Trust & Clearing Corporation) para llevar los bonos del Tesoro a la cadena, lo que provocó un alza del 27 % en el token Canton. Paralelamente, el mercado de materias primas tokenizadas se acerca a los US$4.000 millones, beneficiado por el repunte histórico del oro y la plata.
Firmas como Grayscale predicen que este sector podría crecer 1.000 veces a medida que el capital institucional migra hacia la cadena. Ejecutivos de la industria, como Mark Greenberg de Kraken, afirman que la tokenización "ha trascendido la concepción del dinero como únicamente fiduciario", permitiendo el comercio de prácticamente cualquier activo.
Se espera que las economías emergentes, que carecen de infraestructura financiera consolidada, adopten los RWA tokenizados incluso antes que los países desarrollados, democratizando el acceso a las finanzas a una escala sin precedentes.
Este cambio estructural es visto por analistas como Tom Lee de Fundstrat como un soporte fundamental para plataformas como Ethereum, cuyo valor podría aumentar significativamente al servir de base para esta nueva economía digital.










