A pesar de una fuerte acumulación por parte de grandes inversores, conocidos como 'ballenas', el precio del activo enfrenta una presión considerable. Por un lado, el sentimiento alcista se ve respaldado por la actividad de las 'ballenas', que han acumulado más de 2.000 millones de dólares en Ether. La firma de tesorería de criptoactivos Bitmine, por ejemplo, superó los 4 millones de ETH en sus arcas, valorados en más de 12.000 millones de dólares. Además, el posicionamiento en los mercados de derivados muestra que el 70 % de las posiciones son netamente largas, con un apalancamiento en máximos históricos, lo que indica una fuerte expectativa de alza por parte de los especuladores.

Sin embargo, el panorama a corto plazo es más sombrío.

El precio de Ethereum se ha movido lateralmente por encima del nivel psicológico de los 3.000 dólares, pero está bajo presión a medida que se acerca el vencimiento de opciones por valor de 6.000 millones de dólares a finales de año. Los datos de estas opciones muestran que los inversores están aumentando sus coberturas a la baja, lo que indica cautela. El analista de criptomonedas Ben Cowen ha emitido una advertencia pesimista, afirmando que es "poco probable que Ethereum alcance nuevos máximos en 2026". Según Cowen, cualquier recuperación significativa en el precio podría ser simplemente una "trampa alcista" antes de una nueva caída.