Para fortalecer esta estrategia, Ripple ha realizado movimientos corporativos clave.

La compañía finalizó la adquisición de Rail, una plataforma de pagos, con el objetivo de ofrecer "la solución de pagos en stablecoin más completa de extremo a extremo".

Esta adquisición busca unificar y agilizar su plataforma Ripple Payments.

Además, Ripple ha ampliado su presencia en Europa a través de una asociación con el banco suizo de criptomonedas Amina. Esta colaboración conectará su infraestructura de pagos con una institución regulada por la FINMA (la autoridad supervisora del mercado financiero suizo), reforzando su enfoque en el cumplimiento normativo. En conjunto, estas acciones demuestran un impulso concertado de Ripple para construir un ecosistema de pagos robusto, regulado y compatible con múltiples blockchains, utilizando su stablecoin RLUSD como pieza central.