Sin embargo, este impulso regulatorio no está exento de controversia. Un grupo de diputados de varios partidos y miembros de la Cámara de los Lores ha expresado su preocupación por el régimen propuesto por el Banco de Inglaterra para las stablecoins sistémicas.

Advierten que un enfoque demasiado restrictivo podría ser contraproducente y “impulsar la innovación hacia el extranjero”. Han instado a la Canciller del Reino Unido, Rachel Reeves, a frenar la propuesta del banco central para asegurar que la regulación fomente la competencia en lugar de sofocarla. Este debate interno resalta el delicado equilibrio que los reguladores deben encontrar entre garantizar la estabilidad financiera y crear un entorno que atraiga a empresas innovadoras en el sector de los activos digitales.