La tokenización de activos del mundo real (RWA) está ganando un impulso significativo, con importantes instituciones financieras y entidades gubernamentales explorando activamente la emisión de valores tradicionales en blockchains públicas. Este movimiento representa un paso crucial hacia la integración de las finanzas tradicionales (TradFi) con la infraestructura de activos digitales, prometiendo mayor eficiencia y liquidez. Uno de los avances más notables provino de JPMorgan, que utilizó la blockchain de Solana para emitir papel comercial tokenizado para Galaxy. Esta transacción es una de las primeras de su tipo en el sector de instrumentos de deuda en cadena y demuestra la viabilidad de las blockchains públicas para operaciones financieras de grado institucional. En la misma línea, la Depository Trust and Clearing Corporation (DTCC), un pilar de la infraestructura del mercado de valores de EE. UU., recibió una carta de no acción de la SEC para lanzar un servicio de tokenización de acciones, ETFs y bonos del Tesoro.
Este desarrollo podría transformar la forma en que se negocian y liquidan los valores tradicionales. La tendencia no se limita a las finanzas corporativas.
El Reino de Bután anunció el lanzamiento de un token soberano respaldado por oro (TER) en la blockchain de Solana, una iniciativa que busca modernizar su sistema financiero y aprovechar la transparencia de la tecnología blockchain. Mientras tanto, empresas como Superstate están creando plataformas para que las compañías registradas en la SEC puedan recaudar capital directamente en blockchains como Ethereum y Solana, emitiendo acciones tokenizadas a cambio de stablecoins.
Firmas como State Street y Galaxy también se han unido a esta tendencia con el lanzamiento de un fondo de liquidez privado tokenizado. Según CoinShares, el mercado de RWA tokenizados creció un 229 % en 2025 y se espera que se expanda aún más en 2026, liderado por la tokenización de bonos del Tesoro estadounidense.
En resumenLa tokenización de activos del mundo real está experimentando una rápida adopción por parte de actores clave del sistema financiero global, como JPMorgan y la DTCC, así como de naciones como Bután. El uso de blockchains como Solana y Ethereum para emitir bonos, acciones y otros valores tradicionales está sentando las bases para un sistema financiero más eficiente, líquido e interconectado, con proyecciones de crecimiento acelerado para los próximos años.