En segundo lugar, ha habido un aumento en el uso de soluciones de autocustodia, donde los usuarios prefieren mantener el control total de sus activos en lugar de dejarlos en un exchange. La dinámica de la demanda institucional también juega un papel. Aunque la demanda de tesorería de Ethereum por parte de las empresas se ha desplomado, con operaciones reducidas en un 80 %, esto ha permitido que grandes tenedores corporativos continúen acumulando ETH. Esta acumulación estratégica por parte de grandes jugadores, combinada con la disminución de la oferta en los exchanges, crea las condiciones para una posible restricción de la oferta ("supply squeeze"). Si la demanda de Ether aumenta, ya sea por parte de inversores minoristas o institucionales, la limitada disponibilidad en el mercado podría ejercer una fuerte presión al alza sobre su precio, dificultando una recuperación hacia niveles como los 4.000 dólares hasta que la demanda de tesorería se recupere.