Mientras empresas como Western Union planean lanzar "tarjetas estables" para economías con alta inflación y nuevas startups como Fin recaudan capital para aplicaciones de pagos transfronterizos, organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han advertido sobre los riesgos potenciales que las stablecoins podrían representar para la estabilidad financiera. El mercado también muestra una diferenciación entre tipos de stablecoins: mientras las respaldadas por monedas fiduciarias como el dólar se expanden, los contratos sintéticos como el USDe de Ethena han experimentado una contracción significativa en su suministro. La expansión de Circle en los EAU demuestra la creciente aceptación regulatoria de los actores establecidos en el espacio de las stablecoins, al tiempo que destaca la importancia de un marco normativo sólido para su crecimiento sostenible.