La tokenización de activos del mundo real (RWA, por sus siglas en inglés) se está consolidando como una de las tendencias más prometedoras para la integración de las finanzas tradicionales con la tecnología blockchain. Esta innovación, que consiste en crear representaciones digitales de activos físicos o financieros en una cadena de bloques, está siendo impulsada por importantes actores institucionales que buscan mayor eficiencia, liquidez y transparencia en los mercados. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos se han posicionado a la vanguardia de esta ola de tokenización. Según un informe de CoinShares, los RWA tokenizados crecieron un 229 % en 2025 y se espera que esta tendencia continúe en 2026.
El CEO de Blackrock, Larry Fink, ha reafirmado su apuesta por esta tecnología, instando a una "tokenización más rápida de todos los activos".
Otro activo que está experimentando esta transformación es el oro; un informe del Blockchain Research Lab sugiere que el oro tokenizado podría provocar el colapso del mercado global de oro en papel debido a sus ventajas en transparencia y accesibilidad.
La tendencia no se limita a los activos financieros tradicionales.
Empresas como World Liberty Financial planean lanzar productos tokenizados de petróleo, gas y madera, mientras que otras iniciativas, como la de ETHZilla y Karus, buscan tokenizar carteras de préstamos para automóviles. A medida que el sector crece, también aumenta el debate regulatorio en Estados Unidos, con empresas como Ondo Finance instando a la SEC a aclarar las reglas para acelerar el crecimiento de los valores tokenizados. A pesar de un ligero retroceso del 1,09 % en el valor total del mercado de RWA este mes, el impulso general sigue siendo positivo.
En resumenLa tokenización de activos del mundo real está pasando de ser un concepto a una realidad tangible, con los bonos del Tesoro y el oro liderando el camino. El respaldo de gigantes financieros como Blackrock y la expansión hacia nuevos tipos de activos subrayan su potencial para remodelar los mercados, aunque la claridad regulatoria será clave para su desarrollo a gran escala.