La propuesta, que cuenta con el respaldo del gobierno, busca establecer un tipo impositivo fijo del 20 % para las ganancias obtenidas de las criptomonedas. Este cambio sería significativo, ya que alinearía la fiscalidad de los activos digitales con la de las acciones y otros productos financieros tradicionales, que ya están sujetos a una tasa similar. Actualmente, el sistema fiscal japonés puede ser más complejo y potencialmente más oneroso para los inversores de criptomonedas, dependiendo de su nivel de ingresos. Según los observadores de la industria, la introducción de un impuesto moderado y predecible podría tener un efecto catalizador en el mercado. Se espera que esta reforma incentive a un mayor número de inversores minoristas a participar en el ecosistema de criptoactivos, al proporcionar un marco regulatorio más claro y favorable. La simplificación del régimen fiscal es vista como un paso crucial para desbloquear el potencial de crecimiento del sector en Japón, una de las economías más grandes del mundo con una base de inversores sofisticada. La medida podría, por tanto, provocar un aumento significativo en la adopción y el volumen de operaciones de criptomonedas en el país.