Este movimiento, que borró gran parte de las ganancias de 2025, ha generado un debate entre analistas sobre el futuro del mercado, con proyecciones que van desde una corrección más profunda hasta nuevos máximos históricos. La liquidación masiva a principios de mes, calificada por algunos como el “Domingo Negro”, fue atribuida a una ola de ventas globales y una mayor aversión al riesgo en los mercados tradicionales. Factores macroeconómicos, como las preocupaciones sobre el mercado de bonos de Japón y el fortalecimiento del yen, que comprimió las operaciones de ‘carry trade’, se citaron como posibles catalizadores de la caída. Tras tocar mínimos de US$84.000, el precio de Bitcoin mostró una recuperación, repuntando hasta los US$93.000, lo que desencadenó una ola masiva de liquidaciones de posiciones cortas. Este rebote ha dividido las opiniones de los expertos. Por un lado, los optimistas, como los directores ejecutivos de Ripple y Binance, apuntan a objetivos de precios de US$100.000, US$105.000 e incluso US$180.000, argumentando que los “vientos macroeconómicos favorables”, como un posible giro en la política de la Reserva Federal de EE. UU. y tendencias positivas de liquidez, podrían impulsar un nuevo tramo alcista.

Por otro lado, los analistas más cautelosos advierten que la corrección podría no haber terminado. Algunos análisis técnicos, como la primera reversión mensual del indicador MACD en este ciclo, sugieren que Bitcoin podría enfrentar una caída adicional del 50 %, con objetivos de precio en la franja de los US$60.000 o incluso por debajo de los US$50.000.